SALUD MENTAL Y ADICCIONES: LA INTEGRACIÓN DE REDES

Barcelona, 21 de noviembre de 2008

Organiza:
Asociación Catalana de Profesionales de la Salud Mental (AEN-Catalunya)
Fundació Congrés Català de Salut Mental (FCCSM)

RESPUESTAS ENCUESTA SOBRE LA INTEGRACIÓN DE REDES

1. Entiendo la integración de redes SM y Ad.

• Como una oportunidad para abordar mejor los casos donde la problemática de salud mental y el abuso de tóxicos van juntos, y no encuentran una respuesta suficiente desde cada una de las redes por separado.

• Con la organización de los servicios en función de atender las necesidades de las personas que utilizan las redes, y no solo en función de las necesidades de las organizaciones que tienen que prestarle servicios.

• Una forma de atención que garantiza una mayor accesibilidad (ante demandas muy débiles) y continuidad asistencial, disminuyendo ciertas barreras y evitando derivaciones en forma de “puerta giratoria”.

Coordinación periódica y continuada para trabajar con planes conjuntos a nivel de tratamientos individuales e, incluso, grupales.

2. ¿Qué oportunidades / ventajas veis?

• Los centros de la red de adicciones deberán incrementar su nivel de calidad y estarán mejor financiados.
• Los pacientes con patologías duales, cada vez más numerosos, estarían mejor tratados, y los centros también lo tendríamos más fácil.
La integración de las dos redes permitirá un mejor conocimiento y coordinación entre las redes y sus centros, por lo tanto la Sanidad mejorará en estos ámbitos.
• Considero bueno el trabajo en red mientras funcione la relación interna entre los profesionales.
• Considero necesario poder trabajar conjuntamente, ya que los usuarios que atendemos son un global, no un sumatorio de varias parcelas.
• Trabajo coordinado y continuado tal como sucede con otros dispositivos de la red.

Incrementar la coherencia técnica de las intervenciones cuando la persona está atendida simultáneamente en dos servicios (por ejemplo, CAS y SRC en SM) garantizando la continuidad asistencial.

• Coordinaciones periódicas entre los dispositivos para elaborar el PTI de los usuarios atendidos conjuntamente.

• Registro de casos de personas atendidas con perfil de patología dual. El análisis cuantitativo y cualitativo de las muestras obtenidas anualmente permitiría mejorar las líneas de intervención desde los servicios.

• La principal oportunidad que debe generar una integración de redes es la de ayudar a prevenir el empeoramiento de las situaciones (de salud, sociales, familiares, económicas…) derivadas de enfermedades mentales o de adicciones. Se debería poder mejorar la intervención precoz, con métodos persuasivos que no precisen que el usuario/a se vea en una situación extrema para aceptar ayuda y tratamiento.

• La mejora de la atención a los pacientes con una línea común.

• Conocimiento actualizado de ambas redes.

3. ¿Qué amenazas o dificultades?

• La falta de psiquiatras hace que actualmente algunos se mantengan en posiciones inamovibles.

Las dificultades inherentes en todo cambio, a veces se magnifican.

• Muchas veces te encuentras con que te derivan jóvenes y a partir de ahí dejan de ser referentes activos.

• «Medicalització» de l’atenció. Considero això un risc donat que tant en l’àmbit de salut mental com en addicions, hem d’abordar la globalitat (bio-psico-social).

Creo que se pueden solventar con el respeto por el trabajo del otro y entendiendo que se necesita un tiempo de adaptación.

• Me preocupa el abordaje, desde la red de SM, de aquellos casos en los que hay un funcionamiento caracterizado, básicamente, por la problemática derivada del abuso de tóxicos. Me planteo el dilema que ya con otros diagnósticos nos vamos encontrando: ¿se trata de casos en los que el proyecto rehabilitador pasa por los recursos ya existentes o bien requiere de programas específicos?

• Necesariamente habrá dificultades de integración, sobre todo por las “culturas” profesionales divergentes y, si se me permite y con todo respeto, por la falta de “profesionalización” que sufren algunos recursos especializados (especialmente en el ámbito de las drogas...).

4. Recomendaciones para una “buena práctica” de integración

• Aprender de aquellos dispositivos que ya llevan tiempo trabajando en ello y por tanto nos pueden explicar sus experiencias.

• Trabajar por una cultura de la integración.

• Respetar las especificidades y buenas prácticas de cada red.

• Que los técnicos de ambas redes tengamos presentes las oportunidades que la integración supone, al tiempo que acordamos mecanismos para detectar los riesgos que nos podemos ir encontrando.

La introducción de la figura del “gestor de casos” que facilite el acompañamiento del usuario en su itinerario terapéutico.

• Tener en cuenta los equipos en su totalidad para las coordinaciones.
Trabajar con objetivos concretos y temporalizados.

• Se debería reanudar el proceso de acreditación de Centros de las dos redes, homologando la acreditación el máximo posible, y respetando pequeñas diferencias que necesitan los centros de ambas redes para su buen funcionamiento.

• Esta homologación permitiría también recibir un trato similar en cuanto a financiación de los centros, con convenios más favorables para los centros, ya que habrán aumentado su nivel de calidad y competencia.

• También considero que es necesario organizar mejor el acceso a dispositivos especializados, cuando el abordaje ambulatorio no es suficiente, en las situaciones de patología dual. Los recursos no son conocidos por parte de los profesionales de ambas redes y las derivaciones llegan tarde y mal.