FACTORES DE PROTECCIÓN Y VULNERABILIDAD EN SALUD MENTAL: intervenciones comunitarias
Barcelona, 21 de marzo de 2014
Organiza:
Asociación Catalana de Profesionales de la Salud Mental (AEN-Catalunya)
Fundació Congrés Català de Salut Mental (FCCSM)
Document de síntesi: 7A. LA XARXA A DEBAT
LA COMPLEJIDAD DEL FUNCIONAMIENTO MENTAL
Factores que potencian o perjudican la salud mental del individuo
El paradigma biopsicosocial desarrollado en el marco de la psiquiatría comunitaria ha favorecido el reconocimiento de la complejidad del funcionamiento mental y de los factores que potencian o lastiman la salud mental del individuo. En la 7ª edición de la Red a Debate, nos propusimos reflexionar y profundizar en torno a los factores que inciden en la salud mental. Sabemos que el psiquismo se estructura a partir del cuerpo y en la interacción con el otro, en un determinado contexto familiar y social. ¿Cómo podemos potenciar los aspectos de salud en la persona y en la comunidad? ¿Qué papel deben tener los servicios como potenciadores de salud? ¿Y la comunidad?
En torno a estas y otras preguntas dedicamos la Jornada organizada en dos mesas que detallaremos a continuación.
En la primera mesa se incluyeron la perspectiva de Salud Mental y la Sociológica. Con esta finalidad pudimos contar con la participación de dos profesionales de gran valía: Alberto Lasa, psiquiatra, profesor de la Universidad del País Vasco, y Xavier Bonal, sociólogo, profesor de la UAB y que estuvo adjunto al Síndic de Greuges en relación a los temas de infancia. A nivel de Salud Mental se insistió en los elementos reconocidos que afectan al desarrollo de la persona: el embarazo y la crianza, la escolaridad accesible, la estabilidad, continuidad y el apoyo que la sociedad genera a sus miembros a través de los soportes sociales que instituye. Con esta perspectiva, sabemos que hay personas que son capaces de soportar situaciones desfavorables, lo que llamamos resiliencia, a través de tener la capacidad de establecer relaciones fiables y significativas.
La reflexión en torno a la evolución de la asistencia psiquiátrica lleva a identificar que el papel que debemos desarrollar los profesionales de la salud mental es el de favorecer el establecimiento de una nueva relación humana, la terapéutica, que se convierte en reestructuradora del sujeto.
Por lo tanto, sin menospreciar los avances que puede aportar el desarrollo científico, se sostiene que es necesario recuperar la proximidad de las humanidades. En lo que respecta a la perspectiva sociológica, se destacó la importancia de la Convención sobre los Derechos del Niño, firmada por el Estado español. Se trata de una Convención de alcance universal, que obliga a los Estados que la han aceptado a incorporar las modificaciones necesarias en las leyes que afectan a su aplicación. Hace hincapié en el reconocimiento del niño como sujeto de derechos y en la defensa de su interés superior en las diversas situaciones a las que se aplica, con las consiguientes implicaciones jurídicas y técnicas. Se destacaron diversos elementos para mejorar la atención a los niños, como la aplicación del principio de mínima intervención y la garantía de la continuidad entre los servicios y los profesionales como medio para proteger al niño de un desfile de profesionales, lo que a menudo conduce a una falta de coherencia y a la pérdida de la oportunidad de establecer, a través de referentes estables, la experiencia de mantener relaciones estructurantes. Por otra parte, se destacó el papel de la familia biológica del niño en su desarrollo, y cómo a menudo es necesario trabajar para proporcionar un apoyo suficiente a esta familia para que pueda cumplir sus funciones, en lugar de centrarse en los procesos de separación del niño. En otras palabras, se hizo hincapié en la necesidad de fomentar y apoyar la crianza de los hijos.
En la segunda mesa se mostraron diversas experiencias de intervención de ámbito comunitario realizadas en nuestro entorno. Todas ellas prácticas sensibles y en contacto con el enorme sufrimiento psicosocial actual, contextualizadas en el seno de nuestra comunidad, articuladas y basadas en la coparticipación de diversos agentes, también de diversas profesiones y disciplinas.
Juan José Gil, enfermero del CSMIJ de Les Corts y Sarrià-Sant Gervasi, presentó el proyecto Espai Jove, un ejemplo de intervención educativa en salud mental de base comunitaria. Se trata de una experiencia de promoción y prevención de la salud mental entre los jóvenes de los distritos de Les Corts y Sarrià-Sant Gervasi de Barcelona, cuyo objetivo es mejorar el conocimiento sobre la salud mental, promover comportamientos saludables, prevenir conductas de riesgo y facilitar la detección precoz de trastornos. En concreto, se llevan a cabo actividades de sensibilización y formación sobre salud mental en los centros escolares a través de sesiones informativas y talleres de formación dirigidos a los jóvenes, sus familias y los educadores. También se difunde información a la comunidad sobre la salud mental, su promoción, la prevención de los trastornos mentales, la detección precoz y la atención a los jóvenes. Durante la presentación, se hizo hincapié en la elevada prevalencia de la aparición de trastornos mentales durante la adolescencia y, por tanto, en la necesidad de que esta población sea una prioridad para las políticas preventivas y de apoyo.
Roser Casalprim, coordinadora del CSMIJ Fundació Nou Barris (FNB), va compartir amb nosaltres una experiència de treball en xarxa: la «Taula Franja». Aquest treball s’inscriu en el districte de Nou Barris, territori amb una elevada vulnerabilitat social, tant pel que fa a la realitat social com a la familiar, que genera un enorme impacte a la població infantil i juvenil. Ens descriuen concretament que entre els joves en edat escolar han detectat el següent: conductes conflictives i de risc (actes predelictius, consum de tòxics, vinculació a bandes…), endarreriment en els aprenentatges i fracàs escolar, absentismes, diferents inquietuds i hiperactivitats, trastorns d’ansietat, etc. La particularitat de la Taula Franja és que es tracta d’un projecte d’educació comunitària per a joves on hi participen entitats, centres educatius i serveis del districte que tenen com a objectiu donar una resposta conjunta a les necessitats detectades en el territori de Nou Barris en relació als adolescents (12 a 16 anys), creant així una xarxa de suport, prevenció, contenció i alternatives al vincle i inserció social.
Jorge Tió, coordinador del Equipo de Atención al Menor (EAM) de Sant Pere Claver-Fundació Sanitària, nos mostró la experiencia del Programa del Equipo de Atención al Menor, haciendo especial hincapié en la estrategia interdisciplinar de su enfoque. Nos explicó cómo en el programa de Atención al Menor participa un equipo de profesionales de Salud Mental que colabora con el Departamento de Justicia Juvenil para ofrecer atención en Salud Mental a los menores y asesoramiento a los profesionales de Justicia. Partiendo de las definiciones de atención en salud mental preventiva y de orientación comunitaria nos mostró, en base a diferentes situaciones psicosociales, cómo la colaboración interdisciplinar opera como un factor de protección en una etapa del desarrollo tan susceptible y vulnerable como es la adolescencia.
Josep Moya, coordinador del Observatorio de Salud Mental de Cataluña (OSAMCAT), nos informó de los resultados de un estudio cualitativo reciente realizado por el OSAMCAT, que analiza los efectos de la crisis económica en la salud mental de la población. El estudio se llevó a cabo con grupos de profesionales de servicios sociales básicos y de centros de salud mental de adultos y con usuarios de servicios sociales básicos. Las conclusiones principales fueron: los profesionales informan de un incremento importante de las demandas motivadas por la crisis económica, el malestar o síntoma predominante es la pérdida del control de la propia vida, seguido de la aparición de la ideación suicida, los usuarios tienen la percepción de la desatención y de la falta de utilidad de las acciones tomadas, la inhibición y el bloqueo son las respuestas predominantes junto con las soluciones mágicas o divinas, y la familia, los servicios sociales y los amigos son los mejores apoyos.
A partir de aquí explicar cómo se propusieron implementar un modelo de intervención comunitaria desde servicios sociales básicos y desde salud mental, donde una modalidad de intervención serían los grupos de dinamización social centrados en personas que se encuentran en situación de paro prolongado. Los resultados provisionales, nos informó, nos indican que las intervenciones grupales y en el seno de la comunidad tienen unos efectos positivos, ya que inciden en los sentimientos de culpa de los ciudadanos afectados a la vez que potencian sus recursos personales y restablecen sus vínculos sociales.
Conclusiones y recomendaciones
A partir de todo lo trabajado en las Jornadas, consideramos que en el marco del trabajo en la red de salud mental, es necesario:
1. Garantizar que se cubran las necesidades básicas.
2. Donar prioridad a la atención de niños y adolescentes.
3. Brindar apoyo a la parentalidad e identificar y potenciar los aspectos de salud que siempre están presentes en los pacientes y las familias.
4. Destacar la importancia de la biografía del individuo, la familia y el contexto social dentro de los procesos asistenciales.
5. Fomentar el establecimiento de relaciones terapéuticas estables y significativas que favorezcan un vínculo terapéutico consistente y posibiliten nuevas experiencias relacionales reestructuradoras del psiquismo.
6. Garantir la continuidad asistencial en los referentes del paciente y la familia, más allá de la intervención de diferentes servicios.
7. Potenciar el trabajo interdisciplinario como elemento enriquecedor del trabajo conjunto, factor de protección de los profesionales en los casos multiproblemáticos y favorecedor de la cobertura a las diferentes necesidades de los pacientes y sus familias.
8. Favorecer que la red de salud mental sea orgánica, plástica y creativa, con capacidad de adaptación a las nuevas realidades y necesidades, generando nuevas formas de atención, y evitando la rigidez y la burocracia.
9. Favorecer el trabajo en red como elemento que permite detectar y responder a las necesidades identificadas en un territorio concreto.
10. Conseguir que la red funcione y sea reconocida como un observatorio de aquellos factores que potencian o perjudican la salud mental.
Asumir que la realidad socioeconómica actual tiene efectos perjudiciales sobre la salud mental de la población. Por lo tanto, las soluciones no pueden ser solo clínicas, ya que conllevaría un peligro de psiquiatrización además de un despilfarro de los recursos.
12. Reconocer que el incremento de la demanda, junto con los recortes de servicios y profesionales, hacen que estos se encuentren en una situación de riesgo en relación al ejercicio de sus funciones y su propia salud.
13. Revalorizar la formación continua, para hacer posible todo lo anterior.




