
«Aquellos eran los tiempos…»
Cómo decía la canción de Mary Hopkin: «Ay, qué tiempos…»
Intento recordar dónde estaba yo en ese momento. Formaba parte de la Junta de Gobierno del llamado entonces Col·legi Oficial de Psicòlegs de Catalunya (COPC). El año anterior, en 1999, nos habían propuesto participar en el 1r Congreso de Salud Mental, dedicado a intentar definir la Salud Mental, y que incluía un Memorial al Dr. Emili Mira, cosa que hicimos con mucho gusto y, después, formar parte del Patronato de la recién creada Fundación como socio protector, junto con el Col·legi d’Infermeres i Infermers de Barcelona, el Col·legi Oficial de Treball Social de Catalunya, el Col·legi Oficial d’Educadores i Educadors Socials de Catalunya y el Col·legi Oficial de Metges de Barcelona. Esta interdisciplinariedad ha sido, desde el principio, uno de sus rasgos distintivos que yo valoro mucho.
Fui miembro del Patronato durante muchos, muchos años, hasta 2018, y recuerdo toda esa «temporada» como muy gratificante y compensadora, al mismo tiempo que también como una época de bastante esfuerzo. Si lo miro con ojos actuales, éramos jóvenes pero ya no tanto, y las reuniones, siempre por la tarde, costaban, pero el Patronato estaba lleno de gente muy, muy trabajadora, muy consciente de la dimensión social de su quehacer y de gran valía profesional. Mi balance de aquellos años es enormemente positivo. Los congresos no se limitaban a las tradicionales mesas redondas, talleres, etcétera, sino que comportaban una larga fase de preparación con Grupos de Trabajo que «cultivaban» los temas del Congreso. Es decir, no eran solo un escaparate para personas o grupos, sino que propiciaban la profundización y la reflexión de los profesionales a lo largo de un año como mínimo. Los primeros Grupos de Trabajo se consolidaron en su funcionamiento, tanto si había un congreso en perspectiva como si no, y se crearon nuevos.
Creo que el hecho de mencionar algunos de los temas abordados da una idea clara del gran interés del trabajo de la Fundación: «Las fronteras del psiquismo», «La construcción de la cura», «Salud Mental y comunidad: el valor de la ciudadanía», «Migraciones, exilio y refugio: derechos humanos y Salud Mental», «Salud Mental y sociedad en un contexto de crisis», «Salud Mental de la infancia y la adolescencia».
Recuerdo con especial emoción el 5º Congreso, que rindió un homenaje a Roser Pérez-Simó, y el 6º Congreso, que con su Memorial recordó el largo y valioso recorrido de Pep Clusa, alma de la Fundación durante muchos años.
La Fundación también auspició la Plataforma de Salud Mental, que ha trabajado con mucho entusiasmo para agrupar a los profesionales, tratando de protegerlos en un contexto de fuerte deterioro de sus condiciones de trabajo y de sus funciones. Yo también formé parte de ella durante algunos años.
Para terminar, me inspiro en otra canción, en este caso de Joan Manuel Serrat, «Ara que tinc vint anys». Como decía él: "Ahora que tengo veinte años, ahora que todavía tengo fuerza...". Pues eso: por muchos, muchos años más, Fundación.
Paloma Azpilicueta
Psicóloga Clínica - Psicoterapeuta
