Bienvenida a la Fundación, me piden que confeccione un texto sobre la misma con motivo del 20º aniversario… ¡Qué contradicción! Conocedora del trabajo de la Fundación dentro del ámbito de la salud mental en calidad de asistente a encuentros científicos organizados en el curso del tiempo, y miembro del Patronato desde el año pasado, mi camino dentro de la entidad es, sin embargo, breve y escaso en experiencias compartidas. En consecuencia, este encargo me pesa, no soy muy amiga de los homenajes y me quedo pensando qué puedo decir de auténtico. ¿Cómo hacer para que no suene vacío y al mismo tiempo caracterizar en pocas palabras una larga trayectoria desde una trayectoria personal de poco recorrido en la institución?.

Bueno, resulta que la mayor carencia se convierte en el mejor aliado, porque todo cavilando sobre las razones y motivaciones de esta tarea que me han encomendado, me encuentro pensando que justamente esta es una de las características de la Fundación: la capacidad para acoger aquello que es nuevo, de interesarse con curiosidad auténtica por los fenómenos sociales de aparición reciente y su relación con la salud mental; una historia de apertura al conocimiento y de responsabilidad social corroborada por la naturaleza de las cuestiones tratadas en los diversos encuentros durante estos 20 años de historia. Entiendo también que hay un deseo de hacer vivir este proyecto, un compromiso para que trascienda las individualidades, perdure a lo largo del tiempo, confiando e involucrando a las profesionales que nos hemos incorporado recientemente con una acogida cálida y estimulante.

Este carácter distintivo de la institución se refleja igualmente en la forma en que reflexiona, integra y se esfuerza por seguir pensando incluso cuando las condiciones no son las más favorables. El tema del próximo congreso, «Sociedad digital y salud mental», me parece un compromiso para acompañar el curso del cambio social mediante el ejercicio del pensamiento, a pesar de la velocidad de las transformaciones que nos arrollan. Como tema elegido, puede que no fuera original, pero era necesario. Hoy en día ya no es simplemente necesario; es indispensable. Reconozco el compromiso del grupo con esta empresa, a pesar de las dificultades de los tiempos que vivimos, del esfuerzo de adaptación y de un cierto placer por el descubrimiento. Al mismo tiempo, me pregunto qué puede lograr el desarrollo de este proyecto —la organización del congreso sobre Sociedad Digital y Salud Mental— en las circunstancias actuales, ya que implica combinar el compromiso con el rigor y la creatividad en el análisis de la materia con la experiencia práctica de todos los participantes, que se han convertido en sujetos de experimentación en tiempo real.

En un contexto de cambio a nivel global, con transformaciones que afectarán sustancialmente nuestra manera de vivir, pensar y sentir, agradezco especialmente la suerte de integrarme en este movimiento de renovación interna de la Fundación y de empezar a formar parte de un grupo humano cohesionado por la voluntad de reflexión y acción sobre la realidad incierta que vivimos.

Soledad Bermann
Miembro Patronato FCCSM