
La Fundació surgió por iniciativa de un grupo de profesionales: David Clusa, Enric Falo, Daniel García Tarafa, Ramón Martínez-Remacha, Lluís Mauri, Ada Ruiz y Angels Vives, quien fue su alma y líder, formaban parte de la Junta de la Sección Colegial de Psiquiatras del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona (COMB) en la Barcelona posolímpica. Nos encontrábamos en la última década del siglo y Europa vivía profundos cambios sociopolíticos con la desaparición de la URSS y el Telón de Acero, la caída del Muro de Berlín y las guerras de los Balcanes. Se estaban firmando los acuerdos de la Unión Europea, de la que España ya era miembro de pleno derecho, creando un espacio sin fronteras para los ciudadanos europeos y una moneda única. El mundo había entrado en la era posterior a la Guerra Fría: el liberalismo económico, el capitalismo y la democracia eran conceptos omnipresentes, intercambiables y exitosos. Los países asiáticos, incluida China, mostraban signos de atractivo económico y potencial de mercado. Sudáfrica se alejaba por fin del apartheid; Somalia estaba en guerra; y en Ruanda se estaba desarrollando el horror de los horrores.
A Espanya, La Ley General de Sanidad de 1986 se había establecido la plena integración de las actuaciones relativas a la salud mental en el sistema sanitario general y la responsabilidad de la gestión sanitaria pasaba a ser de las comunidades autónomas. En Cataluña se había ido implementando una Red de Servicios de Utilización Pública para la Salud Mental como resultado de una compleja Reforma Psiquiátrica que se vivía con ambivalencia: se había incrementado, universalizado y mejorado la oferta asistencial, pero era clara su insuficiencia y precariedad. Importantes desarrollos científico-técnicos y de pensamiento permitían acercarse con más profundidad al conocimiento del SNC; estábamos en la denominada década del cerebro, una iniciativa muy ruidosa del Instituto Nacional de Salud Mental de EE. UU. que promocionó una nueva disciplina-paraguas, las Neurociencias. La informática soportaba sistemas de procesamiento y acumulación de información y avanzaba en sistemas de comunicación global.
En este contexto, el grupo de profesionales se planteó la necesidad de reflexionar sobre cuáles eran los determinantes de la salud mental y cómo se podía incidir en su promoción; cómo se entendía e identificaba el sufrimiento mental; qué era la atención y el cuidado en salud mental; y quién, cómo y dónde se hacía o se debería hacer. Se partía de la necesidad de abrirse al debate multidisciplinar, tener presentes los criterios éticos en el trabajo asistencial y prestar atención también al cuidado de los profesionales. También se partía de la aspiración de penetrar en el ámbito de las políticas públicas.
Coincidieron en el tiempo dos importantes aniversarios referentes a la conceptualización de la salud. Se cumplían cincuenta años de la declaración de la OMS del año 1946: “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Hacía 20 años de la celebración, en el año 1976, del Décimo Congreso de Médicos y Biólogos de Lengua Catalana donde se definió la salud como “Una forma de vivir autónoma, solidaria y gozosa”. El Noveno Congreso había tenido lugar en 1936, cuarenta años antes.
Con la ambición de trabajar por una conceptualización actualizada de la salud mental, se llegó a la idea de organizar un Congreso Catalán de Salud Mental (CCSM). Se trataba de ofrecer un espacio de pensamiento con una visión amplia, transdisciplinaria, integradora y recíprocamente enriquecedora para compartir esta ambición, dando entrada y palabra a la diversidad de la comunidad. Se precisaba la participación de diferentes actores: representantes de la diversidad profesional vinculada a la atención a los problemas de salud mental; y otros profesionales de la salud y del mundo sociocultural, educativo, del pensamiento y de las ciencias aplicadas; desde la filosofía y la física teórica hasta el urbanismo y la ecología, incluidas las personas y familias afectadas por problemática específica de salud mental. Toda una aportación de miradas complementarias y comprensivas de la complejidad, más allá del estricto campo de los especialistas en problemas de Salud Mental.
De esta forma, arranca la organización de unas jornadas preliminares, preparatorias para un primer congreso, y se involucra a 80 participantes, de procedencia diversa y multidisciplinar, intentando congregar el máximo de sensibilidades, organizados alrededor de cuatro Grupos de Trabajo. Estos inicios de trabajo grupal marcaron la forma de abordar la tarea de preparación de los congresos para el futuro; con un método que permite la implicación de profesionales diferentes, incluso que trabajan desde paradigmas alejados, en la búsqueda común de respuestas a lo que se pide, y que en estas primeras jornadas fue una aproximación al concepto de Salud Mental (SM).
les Jornadas Preliminares se celebraron en el COMB el 30 y 31 de mayo de 1997 con la presentación por parte de miembros de los grupos de trabajo de los contenidos que habían sido debatidos en diferentes reuniones de discusión e intercambio entre octubre de 1996 y febrero de 1997.
Cuatro Mesas recogían los focos de los grupos de trabajo: Modelos teóricos en SM; Tejido social y prácticas asistenciales; La dimensión ética; La formación, docencia e investigación.
Cabe destacar la propuesta de modificación de la definición de salud del X Congreso de Médicos y Biólogos, en la que la capacidad de autonomía incluiría “formas maduras de dependencia”; la solidaridad “el reconocimiento de la diferencia; y el estado gozoso “un estado fluctuante de bienestar-malestar entre límites tolerables”.
Las conferencias Cultura de la salud, G Harrisson. La investigación y la docencia en Salud Mental en los países y sectores del Imperio finisecular, J Tizón; Cerebro-Mente: Interconexiones Inferidas de los Conocimientos Neurocientíficos Actuales, F Mora. La crisis de identidad del psiquiatra en relación con los nuevos sistemas de gestión (“Managed Care”)., J Guimón.
En estas Primeras Jornadas ya se manifestó el deseo de rescatar la memoria del Dr. Emili Mira i Lopez y rendirle homenaje como persona profundamente comprometida con la democracia y como profesional competente que ya en su tiempo puso de manifiesto la perspectiva multidimensional desde la que hay que abordar las cuestiones relativas a la salud.
A partir de aquí, el grupo impulsor de la convocatoria del 1er Congreso Catalán de Salud Mental con ambición de continuidad hizo una propuesta de colaboración estable con otros grupos profesionales y se firmó un convenio intercolegial que incluía el Colegio Oficial de Médicos de Barcelona, el Colegio Oficial de Diplomados en Enfermería de Barcelona, el Colegio Oficial de Psicólogos de Catalunya y el Colegio de Diplomados en Trabajo Social de Catalunya; de esta forma se constituía la Plataforma Congreso Catalán de Salud Mental, a fin de organizar conjuntamente el 1er Congreso Catalán de Salud Mental.
El 1r Congrés Català de Salut Mental – Memorial Emili Mira se celebró en el COMB los días 18, 19 y 20 de febrero de 1999 con el lema “En la salud todos somos imprescindibles”.
La Fundació Congrés Català de Salut Mental, se constituiría en el año 2000 bajo la invaluable conducción del Sr. Agustí de Semir y con la participación de los cuatro colegios profesionales firmantes del convenio como Socios Protectores.
