Desde principios del siglo XXI, diferentes investigadores sociales están creando un nuevo campo de estudio en torno a la juventud adulta. Este impulso proviene del alargamiento entre el inicio de la pubertad y el cumplimiento de las expectativas respecto a los roles adultos como la independencia financiera y la formación de una familia.
El psicoanalista Erikson definió las diferentes etapas vitales y los logros que debían consolidarse en cada una. La intimidad en las relaciones frente al aislamiento sería lo que habría que alcanzar en esta etapa y se logra a través del trato con las amistades, el cultivo del amor y el compañerismo. Cada tránsito de etapa genera un impacto emocional y no es infrecuente que al entrada en la edad adulta se desencadenen crisis psicológicas de gran intensidad.
Podríamos acotar esta etapa en una franja de edad que va de los 18 a los 27 años, coincidiendo actualmente con lo que se ha venido a denominar generación Z. Es un periodo en que la persona se inserta en una actividad laboral y/o en estudios universitarios. La maduración personal se plantea ante retos importantes como son la consolidación de la capacidad de afrontamiento ante las frustraciones, la identidad sexual, la gestión emocional de las relaciones con los demás, con el propio cuerpo y con la realidad social. En diversos aspectos la realidad social actual es inquietante y llena de incertidumbres, que pueden provocar una visión negativa respecto al futuro personal y social.
Todos estos factores están mediatizados actualmente por la inmersión en el mundo digital. El adulto joven debe gestionar de forma más consistente su relación con el entorno digital y sus potencialidades y riesgos, dado que el uso excesivo de la tecnología digital puede comportar el desarrollo de una dependencia hacia ciertas actividades apostar, ver pornografía, comprar, videojuegos, redes sociales. Se trata de actividades que inicialmente son generadoras de placer y a medida que el sujeto aumenta el tiempo y la intensidad con la que se involucra en la actividad, esta deja de ser una forma de entretenimiento para convertirse en una necesidad compulsiva.
El uso problemático o adictivo de las tecnologías digitales puede alterar significativamente el estado de ánimo, las relaciones familiares, de pareja y con amistades, el rendimiento académico o laboral o incluso la economía personal. Esto no es una cuestión menor, dado que la facilidad de acceso en línea ha conllevado un aumento significativo de la prevalencia de problemáticas relacionadas con la tecnología (Blasco et al. 2022) en la adolescencia y más allá.
En esta jornada se ha reflexionado sobre las condiciones y propuestas para cuidar la salud mental y promover el bienestar emocional. La Jornada estuvo dividida en tres bloques:
Conferencia
Jordi Mas Se presentó como alguien que no es experto en el tema de salud mental y digitalización. Desde su amplio conocimiento en investigación y gestión científica aportó la búsqueda de información que había realizado para la conferencia, desgranando datos muy interesantes y una serie de conceptos fundamentales. Puso de relieve que en un momento tan incierto como el actual, donde circulan muchas falsedades, es necesario el rigor en la aportación de datos. Ahora bien, hay que rehuir las certezas absolutas y admitir que la ciencia acepta la duda y se basa en el pensamiento crítico.
La presentación de Jordi Mas estuvo dividida en diferentes apartados: El cerebro, el órgano aún desconocido. La irrupción de la tecnología digital en nuestras vidas. El impacto de la tecnología en la salud mental: ¿tenemos todas las certezas? Causalidad y correlación. Juventud y salud mental. Riesgos y oportunidades. La inteligencia artificial y la salud mental.
Como resumen final Mas propuso los siguientes conceptos:
2. Davant un món complex calen eines intel·ligents.
3. Davant un món complex calen eines intel·ligents per entendre'l.
4. Davant un món complex calen eines intel·ligents per entendre'l i navegar-hi. enfoques multidisciplinarios.
2. La tecnología digital depende de los datos con los que la alimentamos, que pueden ser de mayor o menor calidad. Hay que evitar deducir correlaciones espurias y hay que hacer ciencia con rigor.
3. El El paciente debe estar en el centro del sistema de salud estimular su participación y cocreación de respuestas.
MESA 1: LA VISIÓN DE LOS JÓVENES
En esta mesa hubo tres comunicaciones realizadas desde experiencias y visiones diversas y complementarias, lo que permitió tener una panorámica amplia. Nacho Roura Se presenta como divulgador en las redes de temas de neurociencia y salud mental no ligado a ninguna institución. La diferencia con un influencer es que no busca un beneficio económico de sus publicaciones. Intenta desenmascarar tópicos falsos y banales, y quiere suscitar interés para que la gente quiera dirigirse a las fuentes de información rigurosa. Se propone no banalizar los problemas, evitar los autodiagnósticos, la patologización y la atribución individual de los malestares con el sesgo biomédico. No es fácil ejercer de divulgador con los jóvenes dada la inmediatez que predomina en las redes, pero él cree que es posible hacerlo con rigor y tratando de ayudar a las personas.
Judit Solans Ofrece su experiencia vital ligada en parte a las redes y a su rol de creadora de contenido. No tiene reparos en decir que ha pasado por épocas difíciles y que las redes pueden ser tóxicas y perniciosas sobre todo para quien se compara de forma negativa con los que presumen. A ella le pasó, pero con ayuda, tomó conciencia y logró cambiar la perspectiva. Ha creado un espacio digital donde habla de forma natural y sincera de vivencias personales. Ofrece un espacio de encuentro y apoyo mutuo abierto y no institucional que resulte sanador.
Lucía Aliagas Como miembro de Jóvenes de CCOO, defiendo que a menudo los problemas psicológicos tienen su raíz en malestares relacionados con carencias de todo tipo y, especialmente, en la precariedad laboral y habitacional. La realidad laboral de los jóvenes es a menudo adversa en cuanto a salarios, temporalidad, demanda de disponibilidad completa y relaciones inadecuadas. La visión sindical pone de manifiesto estas situaciones y trata de luchar por mejorar. La forma de llegar a los jóvenes es, en gran medida, a través de las redes sociales e internet. Es importante divulgar los derechos sociales en las redes y ofrecer apoyo psicológico colectivo.
TABLA 2 APORTACIONES DESDE EL ESTUDIO Y LA INVESTIGACIÓN
José Ramón Ubieto Todo parte de la constatación de que vivimos en una época de emergencia social en la que se ofrecen respuestas parciales y precipitadas sin detenerse a reflexionar sobre las preguntas que debemos responder. Se buscan constantemente protocolos y etiquetas para tapar los misterios y las complejidades de la vida. Los jóvenes suelen tener una identidad muy efímera. Hay una falta de auténtico espíritu crítico. El problema añadido es que la incertidumbre sobre el presente y el futuro ya dura mucho tiempo, y el miedo crece junto con reacciones violentas y xenófobas. El 25 % de los jóvenes, en su mayoría hombres, se encuentra en la burbuja del extremismo y es rabiosamente antifeminista, y esto se está extendiendo a través de las redes sociales. Estamos en la era del exceso, del frenesí, de lo “hiper”. Por otro lado, el uso excesivo del teléfono móvil tiene mucho que ver con las circunstancias socioeconómicas de los niños y adolescentes. Si los menores no tienen acceso a actividades extraescolares, se quedan solos en casa con sus teléfonos conectados.
Rosa Calvo presentará diversos datos sobre el uso y abuso de los dispositivos digitales, poniendo énfasis en que es necesario delimitar su utilización por franjas de edad. Los adultos no son lo suficientemente conscientes del uso excesivo que hacen de ellos y de cómo esto influye en los hijos. Las estrategias para controlar el uso compulsivo deberían pensarse y pactarse en el seno de la familia. Hay que tener en cuenta el potencial nocivo por lo que respecta al aumento de patologías e incluso de suicidios en personas que tienen conexiones muy largas. Desde el Colegio de Médicos se ha publicado una guía sobre Protección digital de niños y adolescentes con recomendaciones para administraciones, desarrolladores y familias.
Gemma Mestre parte de su experiencia como investigadora en adicciones comportamentales para hablar sobre el fenómeno de la pornografía, que no está claramente definido y delimitado. En los adolescentes aspectos como la curiosidad, la presión del grupo, la búsqueda de placer, la búsqueda de preferencias sexuales y la gestión emocional son determinantes. En niños suele partir de hallazgos casuales y debe ser controlado por
la autoridad legal en las plataformas. La pornografía tiene un potencial adictivo en determinadas personas con rasgos en parte similares a otras adicciones. Puede resultar distorsionador de la actividad normal de la persona, convertirse en obsesivo y provocar sentimientos depresivos importantes. No tiene una entidad específica y se engloba dentro de la adicción al sexo. La pornografía está muy al alcance en internet y podría contribuir al establecimiento de pautas agresivas en las relaciones sexuales.
Posteriormente a las intervenciones se generó un debate muy vivo y enriquecedor donde las personas asistentes realizaron diferentes aportaciones muy interesantes.
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Comité organizador
Observatori Societat Digital i Salut Mental (FCCSM), Infermeria de Salut Mental, Facultat d'Infermeria (UB), Amparo del Pino, Albert Mariné, Eduardo Valenciano i Anna Palau
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