En junio de 2017 se celebró en CosmoCaixa el 6º Congreso Catalán de Salud Mental bajo el título ‘Migración, Exilio y Refugio. Derechos Humanos y Salud Mental’.
El objetivo del Congreso fue construir propuestas capaces de disminuir los riesgos derivados de las migraciones para mejorar la convivencia y la cohesión ciudadana, incrementando así los niveles de salud y bienestar de la población.
Desde hace unos años los procesos migratorios, la búsqueda de refugio ante las diversas adversidades y desamparos (guerras, hambre, persecuciones políticas, etc.) son motivos de preocupación y ponen al descubierto un alto número de carencias. Estas situaciones conllevan una alta carga de sufrimiento en quienes las padecen y en la sociedad que vive con perplejidad y angustia un movimiento migratorio de gran intensidad que hace que se replanteen muchos de los valores sociales. Esto afecta a la salud y a la salud mental comunitaria.
A pesar de esto, todavía son pocos los estudios sobre el impacto que tiene este fenómeno social.
La perspectiva interdisciplinaria dio cabida a un gran número de personas y colectivos con experiencias y conocimientos vinculados a la dramática situación que estamos viviendo en Europa con la crisis de los refugiados. Ante esta realidad, el Congreso intentó ser un elemento más de denuncia y movilización para responder, en este caso desde la perspectiva de la salud mental comunitaria.
Por su parte, el consejero de Salud de la Generalitat de Cataluña, Antoni Comín, reivindicará que “no seremos una sociedad mental y espiritualmente sana hasta que no nos tratemos de manera masiva y ordinaria como hermanos los unos a los otros”.
Repercusión en la salud mental
Los procesos migratorios implican una alto sufrimiento individual y, a la vez, de’incomprensión y respuestas inadecuadas en las comunidades que podrían procurar acogida. La búsqueda de refugio ante situaciones de’adversidad y desamparo por diversas razones —guerras, hambrunas, pobreza, falta de libertades…— ponen de manifiesto numerosas vulnerabilidades, tienen un impacto significativo en la salud mental y ponen de relieve la necesidad de actuar de manera colectiva, coordinada y global.
Solo se podrá erradicar la enfermedad mental y promover la salud mental si es posible crear las condiciones idóneas para que los sujetos puedan vivir en un estado de bienestar y puedan elaborar y llevar a cabo un proyecto de vida productivo y satisfactorio.
The inaugural conference ‘Políticas migratorias y su impacto en el bienestar de las personas. ¿Crisis de valores?’ va a cargo de Nabil Sayed-Ahmad Beirutí, un psiquiatra de origen sirio, que planteó el fenómeno migratorio como algo inherente a la naturaleza humana y defendió los “innumerables aspectos positivos” que conlleva: la superación del miedo al otro, las oportunidades, el conocimiento, el aprendizaje… Sayed-Ahmad adoptó la perspectiva de Amin Maalouf al optar por hablar de orígenes en lugar de raíces: “Las personas no tienen raíces; tenemos pies y caminamos”. Lamentó, sin embargo, que las migraciones actuales, los desplazamientos forzados que ponen en riesgo la salud mental, sean el resultado de un cierto tipo de globalización y de razones económicas vinculadas a la concentración de la riqueza.
Material del 6º Congreso



Imágenes del 6º Congreso Catalán de Salud Mental. #6ccsm
