El 30 de enero de 2014 fui elegida Presidenta de la Fundació Congrés Català de Salut Mental por el Patronato, a propuesta de la Junta Directiva.

En primer lugar, quiero agradecer a todos los compañeros de Junta, al Director y a los Patrones que han puesto su confianza en mí para llevar esta responsabilidad adelante y manifestaros que me siento profundamente honrada por este encargo.

El motivo de esta necesidad ha sido la pérdida de nuestro compañero y amigo, Josep Clusa, presidente de la Fundación hasta su muerte el pasado mes de agosto. Presidió la Fundación durante ocho años (2005-2013) y lo hizo, como hacía con todas sus cosas, de manera natural e incansable, con toda su implicación y revitalizando cada proyecto e idea nueva.

Como saben, al inicio de la Fundación ocupé este cargo desde el año 2000 hasta el 2005. Necesito, sin embargo, remontarme brevemente a la historia vivida para situarme en el momento actual.

Mi trabajo arranca en la prehistoria, con el proyecto inicial y la etapa previa a su constitución. Fue a partir de la Sección de Psiquiatras del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona, desde donde se presentó la idea del 1er Congreso a la Junta del COMB.

Pusimos en marcha la preparación y realización de las Jornadas Preliminares (1997),

después del 1er Congreso (1999), con numerosos grupos de trabajo que se reunieron durante el año anterior (1998), con profesionales de diversos ámbitos (maestros, periodistas, urbanistas, economistas, abogados, artistas y otros intelectuales). Simultáneamente a esto, nos pusimos en contacto con los otros Colegios Profesionales (Enfermería, Trabajo Social y Psicólogos) para integrar los diversos colectivos profesionales en el proyecto.

A partir del primer Congreso se creó la Plataforma (coordinada por Lluís Isern), estructura de transición, que permitió la constitución de la Fundación en el año 2000. En un inicio la Fundación estuvo pues presidida por mí y dirigida por Lluís Isern, hasta el año 2002, en que se incorporó como director Víctor Martí, que lo es actualmente.

Así pues, estuve trabajando durante once años, asumiendo la responsabilidad de llevar a buen puerto el proyecto. No hace falta decir que la Fundación ha sido posible por el trabajo, la iniciativa, la inteligencia, el ingenio, la sensibilidad y el compromiso de tantas personas que la estáis sustentando. Desde los miembros de la sección de psiquiatras, a los miembros de las Juntas de los Colegios profesionales, de las secciones de los propios Colegios, que se involucraron, compañeros de muchos diversos lugares de trabajo que se sintieron interesados y se pusieron a trabajar en todas las áreas que la Fundación ha ido desarrollando, que son muchas y que habrá que en algún momento poder contemplar en perspectiva. Y también gracias al apoyo y financiación recibido, por parte de la Administración y los Colegios Profesionales.

A partir de 2005 y hasta 2013, Pep Clusa imprimió carácter y vitalidad a la marcha de la vida de la fundación. Se ampliaron y sostuvieron los Grupos de Trabajo, la convocatoria, participación y coordinación con otras entidades, en Jornadas y Congresos, que han adquirido una participación y prestigio crecientes.

Se han consolidado experiencias tales como la cooperación en un programa de Salud Mental Comunitaria, programa de formación de profesionales en Gaza, con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, se ha llevado a cabo la creación del proyecto Trauma y Transmisión Transgeneracional, se ha consolidado el trabajo del CEA (Comité de Ética Asistencial), entre otras iniciativas.

Desde el 2010 se puso en marcha el Grupo de Pensadores, y a propósito del último Congreso, “Salud Mental y Sociedad en un contexto de crisis” (junio 2013), se pusieron en marcha tres Grupos de Trabajo, que están activamente proponiendo líneas de investigación, formación, trabajo comunitario y activismo ciudadano. Al mismo tiempo se está participando en diferentes espacios, Consejo Asesor del Plan Director de Salud Mental y Adicciones, Grupo de Trabajo de Salud del Consejo Municipal de Bienestar del Ayuntamiento de Barcelona y se colabora con el Movimiento Europeo por la dignidad, la continuidad y la accesibilidad al enfermo mental.

Este es solo un pequeño esbozo, de muchas más actividades y horas de trabajo que no me es posible incluir aquí, pero que no he querido obviar, para deciros que soy consciente de la magnitud del trabajo realizado por todos.

Ahora, creo que en este momento es necesario que la Fundación, aún más, pueda avivar nuestro ánimo, aliviar nuestra aflicción, despertar nuestras ideas, alentar nuestras capacidades de lucha y promover nuestra creatividad, todo ello proponiendo maneras entre todos, de canalizarlas hacia una acción oportuna.

Se necesitarán posiciones claras ante las actitudes contemporizadoras con la degradación y el deterioro de la atención sanitaria y social que vivimos, a pesar de los esfuerzos realizados por los profesionales.

En el último Congreso de la Fundación, en junio de 2013, trabajamos con muchos de ustedes para entender mejor el momento de crisis social que estamos viviendo y para organizarnos mejor, para resistir mejor y para hacer viables proyectos de trabajo que ayuden a aliviar la situación actual. Invitamos a personas que están luchando desde el campo del activismo social y político para transformar la situación social que estamos viviendo y recuperar la dignidad en medio de tanta desolación. Y convocamos a pensadores y profesionales comprometidos desde la ética, el derecho, la salud mental y muchos otros ámbitos.

Trabajamos desde muchos frentes para abrir el pensamiento y la acción que incluye la implicación ciudadana, nuestra responsabilidad al pronunciarnos como expertos en salud, la posibilidad de organizar amplios grupos de trabajo y redes relacionales con otros profesionales en Europa.

La movilización profesional y ciudadana es imprescindible en este momento y la Fundación, desde su Patronato y los Amigos de la Fundación, debe aportar conocimiento, compromiso y responsabilidad, coraje, valentía y capacidad de acción.

En las próximas semanas, haremos con Victor Martí y Montserrat Martínez Gobern (Vicepresidenta) una ronda de entrevistas con responsables de la Administración que tienen competencias en el ámbito de la salud mental, también con los Colegios Profesionales (ahora cinco, con la incorporación del Colegio de Educadores hace un tiempo) como socios protectores y otras entidades del sector (profesionales, usuarios y familiares), con el fin de actualizar todos estos contactos y revitalizar la relación.

Para todos estos trabajos cuento con todos ustedes y me tienen a su disposición.

 

Àngels Vives Belmonte