Jornada post 6è congrés

Reflexiones sobre el 6º Congreso Catalán de Salud Mental

Teresa Morandi. Miembro de la Junta de la FCCSM

 

MIGRACIÓN, EXILIO, REFUGIO: DERECHOS HUMANOS Y SALUD MENTAL
MEMORIAL JOSEP CLUSA – HOMENAJE A VALENTÍN BARENBLIT.
Barcelona, 1-3 de junio de 2017

 

Los Congresos de la FCCSM que se realizan cada tres/cuatro años, son el resultado creativo de procesos de participación, reflexión y propuestas de personas de diversas disciplinas, alrededor de temas, vinculados a la salud mental, no solo en la vertiente sanitaria, sino en compromiso con diversas situaciones que se viven en el colectivo y que afectan a la subjetividad de las personas y a los vínculos sociales: salud mental como una manera de vivir, de cuidado, autónoma, solidaria, ligada al contexto vital, histórico, político y social.

Desde la Junta, a propuesta de, entonces presidenta, Àngels Vives, elegimos la temática del 6º Congreso. Se vivía una situación muy dura y difícil que nos planteaba un deber y un reto: los diferentes procesos migratorios que, ahora, estallaban dramáticamente en Europa, haciendo que llegaran miles de personas -niños, mujeres, hombres- en busca de un refugio. Su hogar lo habían perdido, obligados a huir, arriesgando todo, incluso la vida, por las múltiples adversidades, producidas por guerras, cambio climático, hambruna, persecuciones políticas, etc., que los dejaban en desamparo, sometidos a violencias de todo tipo, vulnerables.

Como profesionales de la SM nos encontramos habitualmente con el hecho de acoger, metafóricamente “náufragos, seres que sufren, que sienten o han perdido su lugar en el mundo, a menudo estigmatizados, maltratados, y procuramos darles “asilo”, alojarlos, abriendo espacios donde la subjetividad y la palabra sean presentes, es decir, donde se reconozca a los sujetos en su humanidad y singularidad.

Así, ante los “sin refugio”, con la memoria de los propios exilios, ante la falta de responsabilidad política de los estados con vulneración de los derechos humanos, era vital para nosotros en tanto que humanos, profesionales y ciudadanos, no apartar la mirada o situarnos en la impotencia. Es una responsabilidad ética.

Pero entendíamos que estas situaciones replantean, cuestionan muchos de los valores en los que se sustenta la convivencia, el respeto a los derechos humanos, e incluso, las solidaridades de personas y gobiernos. Por tanto se debía contemplar cómo reaccionaban los acogedores de aquellos que ”tocant a la porta; ¿Entienden y aceptan compartir, cohabitar con otros que se visualizan como diferentes, extraños? ¿Considerar los conflictos y cómo afrontarlos?

Tratar esta catástrofe social en el Congreso era la posibilidad de abordar una problemática compleja; de hacerle frente mediante la reflexión abierta y solidaria, de invitar a la denuncia y al debate; a la puesta en común entre diferentes disciplinas, diversas asociaciones e instituciones que estaban en primera línea de la solidaridad, y escuchar las palabras, experiencias, creaciones, de muchos afectados.

Para considerar las distintas miradas, tres grupos trabajaron, centrando su análisis y debates en:

    • Los derechos humanos de las personas migrantes: mitos y realidades.
    • El impacto de las violencias sobre el sujeto y el lazo social.
    • La atención integral desde la salud mental.

 

En ellos dedicamos un tiempo para ver y comprender, escuchando las aportaciones tanto de quienes vivieron dificultades en primera persona, jóvenes, adultos, mujeres y hombres, como de expertos y voluntarios. Llegamos a conocer diversas formas de ayuda comunitaria, de apoyo y la apertura de nuevas herramientas. Concluimos construyendo algunas propuestas: potenciar los niveles de acogida y convivencia; alertar y cuestionar el racismo y la xenofobia ligados al miedo al otro, incentivadas por relatos de algunos medios de comunicación y redes sociales; prevenir y disminuir riesgos cuidando el sufrimiento subjetivo de las personas inmigrantes, huyendo de diagnosticar como enfermedad mental y medicalizar el dolor y los duelos.

Se redactó un manifiesto firmado por muchas asociaciones en Defensa de los Derechos de la Infancia.

En consonancia con los temas del Congreso, recordamos la personalidad y trayectoria de dos amigos y compañeros de la Fundación, ambos pioneros y ejemplo de una buena práctica en salud mental pública y comunitaria: Josep Clusa, quién será presidente de la FCCSM, a quién se dedicó el Memorial de esta 6ª edición, y un acto de homenaje a Valentín Barenblit.